martes, abril 04, 2006

1996/ Dulce Veneno


Cinco años atrás, despertando el cuerpo al amor, los ojos nuevos por la emoción, este trozo lo traigo seco y te lo cuento.
Horizontes, la estela de humo mientras a contraluz me observabas sentado, un dinosaurio cantando grunge, así..., ¿será que lo triste es perfecto?, lo era para nosotros, lo intenso, bifurcados sonábamos idílicos.
La humedad, el desorden de tu cuarto vacío.
Mil veces quise volver allí, oler profundo tu leñadora de ‘obrero’, y nuevamente todo negro.
Mi mundo... y mis zapatos viejos... y el pelo enredado al viento, las manos, un adorno austero... unos dientes en el recuerdo... bajando por mi dedo aquel círculo.
Y siento que no soy mucho y tú ahora eres ingeniero, y el bajo en casa de tus padres se olvidó de ruidos, de música sabe menos.
Rodar, rodar...¿ te conté que me gusta caminar mucho y ahora no fumo?
Sentí mucho lo de tu madre... pero me conoces... fui al entierro, no me viste estaba lejos, es que alguien me enseñó por ahí a esconder lo que siento.
Este número lo conseguí con Eduardo, tu primo, por casualidad entró al local en el que trabajo medio tiempo...
Disculpa el crash de mis dientes es que estoy comiendo turrón, para la ansiedad y la distracción de la reacción innata ante tu voz raspada (absurdo efecto).
Aún sigo aquí, parece que estás sorprendido... ah... espera me ha dado hipo, tengo la mano en la boca y no me paran estos saltitos...
¿Podría pensar en juntarnos?, arrastro un pedazo de historia grande, de cuatro años ( pequeñito... )
Imposible... que te enfades imposible... caí en espiral cuando te fuiste lejos... pero que hubiera podido hacer contigo, la libertad desde tus entrañas... a la ternura, la preocupación, diles que en este minuto no te invadan, él cree que su padre volverá a verlo, que siempre lo quiso, lo amó... y lo protege aún en la distancia... como un guerrero sabes...
Hoy me sentí como idiota, casi devastada, me dio por llamarte, no conmoverte, ya sabes, hace algún tiempo, alguien me enseñó a no mostrar las emociones, pero yo lo hago desde lejos.
Se me acaban los minutos, sé que estás bien... ah... tal vez... pero no me escuches, a veces alucino, una balanza: turrón, veneno... ya veremos lo que pesa, te dejo un beso...
Una manito aquí dice que te diga adiós, con témpera te ha preparado un fresco...,¿ te esperamos quieres verlo?.
Los Copihues # 458 Villa Cordillera Coihueco..

4 comentarios:

Cazador Oculto dijo...

todo esto seria mucho mejor sin ese ripio que le otorgan las rimas voluntarias o no.

sinceramente suyo
C_O

indianguman dijo...
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Elena dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mar de Isaac dijo...

He callado
mis palabras las trago.
He estado quieto
mis manos niegan letras.
No recuerdo haberme envenenado
quizá cuando dormí con vos me envenene.
Posiblemente recordar tu dulzura me ha hecho volver a la habitacion de mi memoria(y retornar al lugar que había negado).

Sol escondeme de esta situacion que me degrada a ser adorador de ella.


Creeme que no sabes cuanto danio me ha hecho lo que haz escrito, y por eso te doy un millon de gracias.